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Atentos, loromaniacos

Todo sobre el hogar, juguetes y accesorios, higiene y alimentación de tu loro

Atentos, loromaniacos

Los loros son altamente inteligentes y pueden convertirse en excelentes mascotas.

Los loros son altamente inteligentes y pueden convertirse en excelentes mascotas. Antes de dar el paso de adquirir uno, es muy importante saber algunas cosas sobre ellos, sus requerimiento y cuidados y pequeñas nociones sobre su comportamiento.

 

Primero, las presentaciones

Los loros son salvajes por naturaleza. Conservan muchos comportamientos e instintos propios de su especie, y cada una es muy diferente. Por eso, es necesario aprender las cualidades particulares de la especie que elijas. Recuerda que tu nuevo compañero es muy longevo, un añadido de responsabilidad con el que debes comprometerte si decides tener un loro.

 

Por ejemplo, los loros más pequeños, como los periquitos o las ninfas, pueden vivir de 20 a 30 años. Especies más grandes, como guacamayos, cacatúas o amazonas, pueden llegar a vivir 60 u 80 años. ¿Increíble no?

 

Los loros son mascotas maravillosas, pero no son aptas para todas las personas y son muchos los que acaban abandonados, que no “libres”, como se suele pensar. Un loro criado en cautividad no podrá sobrevivir en el exterior, por no hablar del perjuicio que pueden ocasionar en el desarrollo normal de otras especies.

 

 

 

Cuidados básicos

Conseguir una jaula adecuada es básico. Las cuadradas o rectangulares son las más apropiadas para los loros, puesto que se sienten más inseguros en jaulas redondas o sin esquinas. Debe ser lo suficientemente grande como para que trepe y se mueva con facilidad. Proporciónale juguetes y perchas, tazones de agua y comida y un área de descanso.

 

Tu loro necesita interactuar. Son criaturas sociables y si se les mantiene aislados pueden llegar a desarrollar problemas de ansiedad.

Mantén constante la temperatura de la habitación donde se encuentre la jaula. Lo ideal; entre 18º y 30º. 

 

 

Recuerda que tu nuevo compañero es muy longevo, un añadido de responsabilidad con el que debes comprometerte si decides tener un loro

La dieta de tu nueva mascota debe ser variada. Las mezclas de alpiste y gránulos de las tiendas de mascotas son una buena opción como base, pero debes complementarlos con frutas y vegetales frescos, nueces, cacahuetes, etc. ¡Nunca le des aguacate o cebollas! Son extremadamente tóxicos para ellos.

 

Los loros pequeños y medianos deben tener recipientes de agua y comida de por lo menos 570 g (20 onzas). Los loros grandes deben tener recipientes de agua y comida de por lo menos 850 g (30 onzas).

Debes proporcionarle un recipiente con agua, y si puedes, que séalo suficientemente grande como para que se bañe. Limpia y cambia los tazones de comida y agua diariamente.

 

 

 

Entrena y sociabiliza a tu mascota

Poco a poco, y con mucha paciencia, conseguirás hacerte amigo de tu loro. Acércate frecuentemente a la jaula, habla con él. ¡Interactúa! Puedes incluso entrenarlo para que se suba a tu mano o brazo. Utiliza golosinas, pero no abuses para no perjudicar su salud. A muchos les encanta que les acaricien. Debes empezar por el pico, y una vez que se sienta cómodo, podrás avanzar y tocar su cuerpo. Premia a tu mascota si lo hace bien.

 

Vas a tener un compañero, prácticamente, para toda la vida. ¡Disfruta de su compañía!

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